Los conmutadores ópticos gestionan el tráfico de datos dentro de las redes ópticas, lo que permite un enrutamiento y una transmisión eficientes. Son vitales para los centros de datos y las telecomunicaciones de alta capacidad, ya que garantizan una baja latencia y una alta confiabilidad para diversos servicios, incluida la computación en la nube y la transmisión de datos.